Quién dijo que las mujeres vienen sin libro de instrucciones? Ahí lo lleváis (por supuesto, queridos fantasmas, no es más que una guía genérica y muy personal, y, por tanto, imperfecta, la perfección está en vosotros).
Es importante entender el sexo como un juego en el que interviene todo el cuerpo. Hay que prestarle atención a todo él. Acariciarlo, morderlo, chuparlo, arañarlo, es cuestión de gustos.
Zonas erógenas? Prestad especial atención a: pies, cara interna de las rodillas, culo, axilas, cara interna de los codos, manos y, un clásico, orejas y cuello.
Besos: Suaves, al principio. No se trata de hacer una traqueotomía con la lengua. Besos suaves en los labios, pequeños mordiscos, caricias en la lengua, y, el ritmo, ya lo marcará el momento.
Cuninlingus, ese gran desconocido. El clítoris de la mujer es la zona más sensible del cuerpo. No es más que un pequeño pene con un pequeño prepucio que lo protege. La parte que se ve, el glande, es el clítoris propiamente dicho. En la mayoría de los casos no llega al medio centímetro. El resto, queda escondido dentro de la vulva. Es agradable masajear el clítoris de abajo a arriba. Como se haría con un pene. Coger con dos dedos la parte escondida, un hacer un movimiento de abajo a arriba. A la vez, acariciar con la lengua la parte que sobresale.
Para tener mejor acceso al clítoris, ya que, la mayoría de las mujeres tienen muy poca superficie al descubierto, es aconsejable coger los labios mayores desde arriba, separándolos, y estirarlos un poco, siguiendo la curva del monte de venus.
La forma en la que le gusta a cada mujer que le besen el clítoris es distinta. Hay mujeres que no soportan el contacto directo, lo tienen demasiado sensible. En este caso, conviene besarlo sin quitarle el capuchón. Poco a poco irá excitándose lo suficiente e incluso saldrá por sí mismo.
Otras mujeres prefieren que lo besen por la parte de arriba, justo por el lugar donde el clítoris se une al prepucio. Otras, por la de abajo.
El clítoris, cuando una mujer está excitada, duplica su tamaño.
El ritmo, como en todo, cada cuál tiene sus gustos. Lo normal es más lento al principio. Haciendo circulos con la lengua. Usando cambios de ritmo. Sorbiendo. Pequeños mordiscos (con los labios, por favor). E ir incrementando el ritmo conforme se excita la mujer.
Además de besar el clítoris, a la mujer le gusta que le besen la entrada de la vagina, introduciendo la punta de la lengua en ella. El perineo, que es el trozo de piel que va desde la vagina al ano, y el ano, son dos zonas muy placenteras. Aunque, hay mujeres que tienen manías con estas zonas. Yo no besaría estas zonas la primera vez con una mujer.
El gran mito: El punto G. Queridos fantasmas, existe. No es más que las terminaciones nerviosas del cuerpo del clítoris que llegan a la parte superior de la vagina, como a unos 6 cm de la entrada. El sitio no es exacto. Cada mujer tiene su morfología. Y, algunas, eso dicen los médicos, no poseen este punto. No es cuestión de contradecir a los galenos, pero, será por afición afición, yo siempre lo he encontrado.
La forma de estimular el punto G es, o bien con los dedos o bien con un dildo. Lo siento, chicos, el pene no tiene la forma adecuada para hacerlo. Si se estimulase con el pene, como estaría bastante forzada la situación, al moverse la mujer, ups, terminaría doblándose el pene.
Así que, lo mejor es usar los dedos (uno o dos), de forma que la yema quede tocando la parte delantera de la vagina, en el nacimiento del clítoris. Una vez localizado, masajearlo. De arriba abajo, en circulos, siguiendo la cadencia que os indique ella. Personalmente, prefiero los dedos a un dildo, porque controlo mejor lo que hago.
Masturbación manual. Hay algo que no falla. Pídele a ella que lo haga mientras tú la miras. Es un juego erótico de lo más estimulante para ambos, y es, la única manera, de saber cómo le gusta e ir sobre seguro. No te aconsejo que le pidas esto la primera vez que tengáis sexo, porque necesita un cierto grado de confianza. Así, lo mejor es: separar los labios mayores y poner un par de dedos sobre el clítoris. Moverlos de arriba abajo y formando pequeños círculos. Procura estar seguro de que lo estás haciendo justo sobre el clítoris, si no, puede ser muy decepcionante. El ritmo, ya lo marcará ella. Pero, suele ser lento y suave al principio y más rápido y enérgico cerca del clímax.
La forma en la que cada mujer obtiene placer es tan diversa como las mujeres. A algunas no les gusta la penetración. A otras no les gusta que le toquen el clítoris. Otras prefieren disfrutar frotando su clítoris contra una pierna, el culo o el sexo de la otra persona.
Diversidad, todas somos diferentes.
Un detalle a tener en cuenta: No es la forma de disfrutar lo que define nuestra orientación sexual, sino el sexo de la persona deseada.
¿Qué pensáis de todo ello, queridos fantasmas?
Nota: Gracias, Thot, por tu flor.
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